PRIMERO:

Nunca juegues a la lotería, nunca apuestes y nunca hagas trading en los mercados cotizados.

El juego responsable es aquel que no precisa de una recompensa final, el disfrute procede del propio acto de jugar, no del resultado. En el juego responsable, si el dinero interviene es como contrapartida de la propia experiencia -como sucede al adquirir cualquier otro bien o servicio-, es decir, el dinero no funciona como generador de expectativas futuras. El juego responsable es pura certeza. Si compro un ajedrez o cualquier otro juego de mesa, puedo pasar un rato agradable con mi familia o amigos/as jugando. Así mismo, si decido jugar una partida de bolos o hacer un escape room, abonaré cierta cantidad de dinero a cambio de vivir dicha experiencia.

Existe una GRAN DIFERENCIA entre jugar por el simple hecho de vivir la experiencia del propio juego en sí, que jugar con la pretensión de obtener un cierto objetivo deseado y el sufrimiento de que lo consiga o no voy a seguir incompleto.  

SEGUNDO:

Si en alguna ocasión te saltas el primer consejo, hazlo siendo consciente de dónde te estás metiendo. A menudo, este tipo de actividades entrañan un alto riesgo de arruinar tu vida a todos los niveles (dinero, tiempo, profesión, familia, amigos/as, etcétera).

MUY IMPORTANTE: puede que ni siquiera tú mismo/as seas consciente de que sufres una grave patología. Si aprecias que el juego, las apuestas, el trading o cualquier tipo de actividad similar te está haciendo sufrir, aunque sea mínimamente, párate a reflexionar. Muy probablemente lo más favorable para ti y las personas de tu entorno es que abandones ese camino y tomes otro más satisfactorio y fructífero.

Créeme, a veces nos pensamos que estas actividades nos van a reportar la ansiada libertad financiera que deseamos, y lo que se produce es justamente lo contrario. No hay fórmulas mágicas en este tipo de negocios que fueron creados para limpiarnos el bolsillo y absorbernos nuestra energía vital. Cuando te enfocas en llevar a cabo emprendimientos que sí están en sintonía con tus talentos y tu satisfacción personal, la cosa cambia. Todo fluye. No te enredes, no te estanques. ¡Estás aquí para ser feliz!

TERCERO:

Si te saltaste el primer consejo y te sorprendes saltándote también el segundo, vuelve a acogerte inmediatamente al primer consejo para SIEMPRE:

Nunca juegues a la lotería, nunca apuestes y nunca hagas trading en los mercados cotizados.

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