En mi andadura por el mundo del trading y las apuestas deportivas desarrollé estrategias por doquier. Seguramente tú también tengas ya unas cuantas, pero si quieres te puedo pasar algunas que aún recuerdo para que puedas comprobar su inutilidad. Lo que te voy a decir te va a doler. Préparate para escuchar las propuestas neuronales (pensamientos) que te va a lanzar tu cerebro. ¿Listo? Allá voy: la probabilidad de que consigas vivir del trading o de las apuestas es la misma que el hecho de que mueras porque te alcance un rayo.

¡Anda, César, qué exagerado! ¡Ahí sí que te has pasado!

Sinceramente, no tengo ni la menor idea de cuál es la probabilidad de éxito en este tipo de negocios. De lo que sí estoy plenamente convencido es de lo que yo he visto y vivido durante más de 10 años en el sector, y es que de unos 1.000 traders y apostadores que he conocido, ninguno ha sido capaz de generar ingresos consistentes con el trading o con las apuestas. Como contrapartida, sí pude presenciar la ruina y el sufrimiento de más de 100 personas, entre los que me incluyo. Te pongo algunos ejemplos de casos reales:

  • Antonio, un murciano muy bonachón, vendió un ático que tenía en la Avenida Juan de Borbón por 270.000 euros para dedicarse de lleno al trading. La última vez que hablé con él le quedaban únicamente 19.000 euros. ¡Perdió 251.000 euros en unos pocos meses! 
  • Javier, un amigo que vive en Leganés (Madrid), motivado por hacerse millonario con las criptomonedas perdió cerca de 20.000 euros. Prácticamente todo lo que gana en un año como funcionario.
  • El padre de un buen amigo mío, cuyo nombre no recuerdo ahora, debe 170.000 euros por jugar al póker online. Ha perdido la casa en la que vivía desde niño.

Te podría contar unos cuantos casos más que son sumamente estremecedores. No sé a ti, pero a mí me da muchísima pena. Es posible que mientras estás leyendo esto, tu mente te esté diciendo algo así: «yo no soy así, a mí esto no me va a pasar nunca,…» Ojalá tu mente esté en lo cierto y jamás llegues a vivir este escenario. Ahora bien, te diré una cosa que he descubierto recientemente: la mente del trader, apostador o jugador patolológico tiende a agarrarse a ese 0,1% de probabilidades de éxito para justificar su obsesión. Este sesgo cognitivo presente en una gran parte de los participantes es lo que hace que NO seamos capaces de tomar decisiones coherentes. «Si 1 entre muchísimos lo consigue, yo podré ser uno de ellos.» Y la pregunta es: ¿De verdad tú ves lógico empeñar tu vida -con todo lo que ello implica- en tratar de lograr un fin cuya probabilidad de éxito es prácticamente nula? ¿Merece tu alegría?

Te aseguro que, ni Antonio, ni Javier, ni el padre mi amigo, ni todas las otras personas que he conocido, ni tampoco yo mismo, creíamos que nunca llegaríamos a destrozar nuestras vidas. De hecho, nos comprometimos en cuerpo y alma para desarrollar esta actividad de la manera más profesional posible. Invertí más de 5.000 euros en formación, entrené mañana y tarde durante más de 10 años… Sin embargo, aquí tienes el resultado. Aquí te muestro los hechos.

Querido/a, amigo/a, los hechos son la única verdad irrefutable. Tómate unos segundos para contarte verdad, es decir, para reconocer qué verdad te revelan los hechos. No te hablo de las experiencias que yo te acabo de compartir, sino de las verdades que puedes extraer de tus propias vivencias. ¿Cuáles son tus números? ¿Ganas dinero con el trading o las apuestas? ¿Cuánto tiempo y energía te consume esta actividad? ¿Disfrutas con su desarrollo o hay ciertos momentos de sufrimiento que te niegas a admitir para justificar tu obsesión? Yo no puedo responder a estas preguntas por ti, ya lo hice en su momento. También te digo que, en otras ocasiones anteriores, también me planteé estas cuestiones y no fui sincero con sus respuestas, lo que justifica que pasara más de 10 años en el sector dándome de cabezazos.

La cuestión es muuuy sencilla: si estás perdiendo dinero, consumiendo tiempo que le correspondería a otras tareas prioritarias (relaciones, estudios, trabajo,…) y/o sufriendo en alguna ocasión por tu comportamiento o por los sucesos que no puedes controlar, sinceramente creo que deberías dejarte de bobadas y alejarte del trading y cualquier tipo de apuesta.

 

¡COMPLICARSE ES DE MASOCAS!

¿Para qué complicarse la vida pudiendo obtener más ingresos de una forma más simple, cómoda y segura? Nos han vendido la idea de que el trading, las apuestas y ese tipo de actividades nos van a permitir llevar una vida de ensueño. Yo, como miles y miles de personas, nos creímos ese cuento, pero es completamente falso.

Cada día surgen nuevos traders y tipster que ofrecen formación, señales y una amplia gama de productos y servicios que nos harán ganar muchísima pasta y desde cualquier lugar del mundo. He conocido a muchos de ellos. De hecho, he visto las cuentas de algunos y no hacen otra cosa que perder, el que opera, porque algunos ni siquiera hacen operaciones o apuestas. Se hinchan a ganar dinero gracias a la ilusión de las personas insatisfechas. ¿Te has fijado cuál suele ser su discurso? «Sal de la mediocridad», «lucha por tu libertad financiera», «no formes parte del rebaño»,… Sin embargo, quien se deja engatusar por estos mensajes y por la avalancha publicitaria que realizan las sociedades de valores y las casas de apuestas, no es consciente de que es precisamente el primero en balar. ¡Bee, bee!

Esto es exactamente lo que cuando estudié la Licenciatura de Economía, algunos autores definían como «deseos inducidos por la oferta». Básicamente, estamos hablando de necesidades que NO son imprescindibles para ningún aspecto de nuestra vida, pero cuyo consumo es fuente de importantes beneficios para ciertas entidades y gobiernos. Es por ello que nos pongan tan fácil el acceso y la participación en este tipo de actividades, aunque suponga un grave peligro para la salud de los ciudadanos.

Lo que te quiero decir es que deberías pararte a reflexionar qué es lo que quieres hacer con tu vida. Los días pasan y sigues pegado al monitor del ordenador o al móvil, dejándote las pestañas. Distingue, por favor, entre los deseos inducidos y tus verdaderas aspiraciones. Una cosa es lo que ellos quieren que hagas y otra muy diferente es lo que tú quieres hacer. «Yo es que quiero batir al mercado, quiero salirme del sistema, vivir sin jefes…» ¿Ah, sí? Pues te aseguro que la mejor manera de hacer esto que te planteas NO es apostando. En tu aparente intento de salirte del sistema lo único que estás haciendo es alimentándolo y generándote una mayor frustración e impotencia. El hombre sabio gana las batallas sin librar la guerra, como ya lo dejó sumamente claro Sun Tzu: «Si el enemigo posee una fuerza superior, evítalo.»

La parte positiva de esto es que en este mismo instante puedes reconducir tu vida. Basta con que tomes la firme decisión de no volver a dedicar ni un solo euro, ni un solo minuto de tu tiempo a este tipo de negocios que no hacen otra cosa que chuparte la energía y la alegría de vivir. ¡Da igual en que etapa te encuentres! No importa si estás probando una nueva estrategia o si tienes en mente recuperar ese dinero que perdiste en tus últimas operaciones o apuestas. Esa es la misma trampa de siempre, la que nos tiene enganchados hasta que decimos «¡basta!». Aléjate de ese mundo y verás como tus días empiezan a tomar una frescura maravillosa. Cuando lo contemples desde fuera, tú mismo vas a poder comprobar que estabas estancado y que todo empieza a fluir, que te levantas y te acuestas con otra cara. Tomar la decisión inicial puede que resulte algo complicado, pues debes romper con la inercia que traías hasta entonces, pero cuando te conciencias de que lo primero eres tú y tu salud, resulta extremadamente simple dar el paso.

Compañero/a, te doy la bienvenida a un nuevo camino repleto de abundacia y felicidad. Aquí comienza tu verdadera libertad. ¡Enhorabuena!

Cerrar menú